Lo que decía, en Mallorca se celebra el santo de la persona, pero también se celebra de una forma muy rara ya que la persona que hace el santo nunca “invita” a nadie, son los amigos que se invitan. Al ser el cumpleaños una fecha muy concreta que solo sabe el interesado en cuestión y porque rara vez un mallorquín te dirá la fecha de su cumpleaños ya que si te la dice y luego te olvidas de ella seria una “gran” ofensa. Para evitarlo no suele decir la fecha del cumpleaños o no lo suele celebrar o si acaso te invita por otro motivo o son los amigos los que le montan la fiesta. Pero, por el contrario, el día del santo de una persona es de todos conocido. En parte es debido a los calendarios, la mayoría de los que se regalan a principio de año llevan el santo del día, y en parte a que los mallorquines somos poco originales a la hora de poner nombres. No se cuantas Magdalenas, Catalinas, Juanes o Antonios conozco, innumerables.
Así pues la persona en cuestión no invita a nadie, pero todos los “conocidos” se invitan a “ir a felicitar” a la persona en cuestión o en su defecto llamarle y felicitarle. Eso sí, si vas a felicitar a algún amigo bien seguro que este habrá comprado algo para la gente que podría pasar por su casa. No sabes si va a venir nadie a verte, pero en ese día tienes algo en la nevera por si aparece, que siempre alguno lo hace, algún amigo con el que celebrar el día de tu santo.
Siempre me quedará en la memoria la que se montaba en casa de mi abuelo, cuando estaba vivo, el día de su santo. Entre familiares, amigos y vecinos pasaban por allí más de 60 personas.
En el cumpleaños te invitan, y puede que sea por compromiso. En el santo eres tu quien te invitas, y seguro que sabes si eres bienvenido o no.

- Un brindis por nosotros- Por nosotros
- Los mejores amigos para siempre
- Perfecto
