
Una de las características del juego es que no puedes echarte atrás, es decir tienes que ir siempre al ataque. Además cualquier fallo puede provocar la perdida de turno, de forma que tienes que pensar muy bien tus acciones y como llevarlas a cabo. Fallar un pase puede marcar la diferencia entre ganar un partido o perderlo. Además debes arriesgarte para poder conseguir tu objetivo. No puedes esconderte y esperar que el contrario falle. En eso me recuerda a los deportes que siempre me han gustado como son el volei o el tenis. En estos juegos no puedes limitarte a dar la pelota al contrario y esperar que falle, o vivir de rendas del gol que has metido al inicio del partido y esperar que pase el tiempo.
Otra de las características del juego es que puedes elegir distintos equipos de distintas razas. Cada raza tiene su propia estrategia. Los hay que se rigen por la máxima de sin rival en el campo nadie podrá detenerme y se dedican a matar a todo jugador que se pone por delante y si marcamos un gol perfecto. Y los hay que se dedican a correr como alma que lleva el diablo evitando el contacto cuerpo a cuerpo. De esta forma en función de cómo te guste más jugar elegirás un equipo u otro.
Después de todo esto, al final se decide por tiradas de dados, es decir suerte. Y ante eso no se puede hacer nada. Como buen jugador tienes que intentar maximizar tus opciones de ganar, aunque no puedes hacer nada si el contrario te saca cinco críticos seguidos (y eso lo sé por experiencia propia).
En “Llegat de Cthulhu” hemos empezado un torneo de BB, en estos momentos somos 17 equipos participantes, y por ahora la suerte no me ha sido muy favorable. Perdí mi primera partida en la prórroga por un ajustado 2-1. A ver si en la segunda la cosa mejora, no hay que perder la esperanza de ello.
El Blood Bowl es un juego muy divertido y antes lo era aún más ya que, aparte de las tiradas de dados, disponías de cartas con las cuales podías llegar a putear de mala manera al contrario.
ResponderEliminarRecuerdo en una ocasión en que jugaba contra mi buen amigo Raúl, que fué quien me inició en éste juego. Siempre me ganaba pero en esa ocasión estaba a punto de empatarle. En un momento de la partida estaba a punto de marcarme un tanto (una casilla más y ya lo habría conseguido) cuando ¡zas! le saqué la carta de "Tarta de chirimolla", que consistía en que un jugador mío, había logrado colar una tarta de chirimolla sin que nadie le hubiese visto, se la había lanzado a un jugador contrario (al que yo quisiese) y éste caía por el impacto y perdía el balón. La cara de mi amigo era todo un poema. Cartas así había a montones (te secuestran a tu entrenador y debes pagar toda la recaudación como rescate, minas explosivas, etc) que hacían que el juego fuese una auténtica sorpresa (independientemente de los dados) y puro cachondeo.
Hace años que no juego, tendré que refrescarme un día de éstos las reglas y ver si Raúl aún guarda la ficha de mi equipo, "Barbudos asesinos". No hace falta decir a que raza pertenecían, ¿no? :-D